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¿Por qué mi ser querido no me habla?

 

Su ser querido puede no hablarle por varios motivos.  

En primer lugar, si tiene colocado un tubo endotraqueal, o una cánula de traqueostomía para ayudarlo a respirar, que, a través de la boca, le llega a la tráquea, ese dispositivo también está pasando a través las cuerdas vocales, limitando de esta forma su función. 

También puede estar recibiendo medicamentos (los médicos frecuentemente usan la palabra “drogas”, que es lo mismo) para disminuir la ansiedad y la excitación. Este proceso se llama sedación, y ayuda a los pacientes a adaptarse al respirador y a dormir. Otro efecto que provocan es la pérdida de la memoria de su estadía en la UTI (amnesia que puede ser total, o parcial).

También se utilizan medicamentos para que los pacientes no tengan dolor (analgesia). Estos medicamentos (sedantes y analgésicos) pueden hacer que al paciente le cueste despertarse, e incluso que no se despierte, sobre todo cuando está conectado a un respirador. 

También puede ocurrir que un paciente no hable porque haya tenido una lesión cerebral importante (un traumatismo o golpe importante, o un ataque cerebral). En estos casos, los médicos le dirán cuales podrían ser las posibilidades de recuperación, pero tenga en cuenta que la medicina no es una ciencia exacta y que cada paciente puede evolucionar de forma distinta.  

En ciertas situaciones, las alteraciones en los líquidos corporales, en algunos elementos químicos (que llamamos “electrólitos”), o la aparición de toxinas que circulan por la sangre, pueden provocar que un/una paciente esté somnoliento, o no recuerde quién es o dónde está. O que esté agresivo, o dormido, o incluso que no pueda despertarse (en coma). Para tratar estos problemas se utilizan procedimientos complejos, como la diálisis, líquidos, algunos elementos químicos, y otros tratamientos.