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¿Cuáles son las enfermedades que más frecuentemente llevan al ingreso a la Unidad de Terapia Intensiva pediátrica? (UTIP)

Las causa mas común de ingreso a UTIP es la insuficiencia respiratoria, además de ser la primer causa de paro cardiorrespiratorio en los niños.           

La insuficiencia respiratoria es la incapacidad del aparato respiratorio de realizar sus funciones de oxigenar al organismo y eliminar el dióxido de carbono. Las causas más frecuentes que llevan a esta situación en los niños son: neumonía, bronquiolitis, aspiración de cuerpo extraño, intoxicación por drogas, crisis asmática, traumatismos torácicos, etc.). Una de las formas de presentación más grave de insuficiencia respiratoria es el distrés respiratorio agudo (SDRA).

Otras causas de ingreso a UTIP son: politraumatismos, traumatismo encéfalo craneano, quemaduras, infecciones graves, grandes cirugías para monitoreo o vigilancia, o sus complicaciones; compromiso del sistema nervioso central (convulsiones que no cesan, trastornos de conciencia por distintos motivos), etc.

Los pacientes gravemente enfermos pueden presentar mal funcionamiento de uno o más de sus órganos. Esta puede ser la causa de ingreso a la unidad; pero también las fallas pueden aparecer en la evolución dentro de su estadía en la UTIP, lo cual agrava su situación clínica. Si más de dos órganos no funcionan bien, el cuadro se denomina disfunción o falla orgánica múltiple (SDOM). A mayor cantidad de órganos comprometidos, menor es la posibilidad de sobrevivir. 

Estas fallas son:
RESPIRATORIA: aproximadamente 90% de los niños con SDOM presentan alteraciones respiratorias, manifestadas como enfermedad pulmonar grave con falla en la oxigenación, o distrés respiratorio agudo.

CARDIOVASCULAR: se manifiesta como falla del corazón y/o shock, que es una disminución de la presión arterial, con falla en la irrigación sanguínea de distintos órganos.

HEMATOLÓGICA: se manifiesta por la disminución en el recuento de glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas y trastornos de la coagulación.

HEPÁTICA: es poco frecuente en niños. Se produce falla del hígado, que puede manifestarse como piel amarilla, temblores, y comportamiento extraño, o inconsciencia.

NEUROLÓGICA: se expresa de distintas formas: a veces su niño puede actuar de forma extraña, o con tendencia al sueño, o que no responda a los estímulos.

RENAL: se manifiesta como insuficiencia renal aguda, casi siempre con disminución de la producción de orina Otras entidades, que pueden ser la causa de ingreso a la UTIP, o que pueden aparecer como complicaciones dentro de la internación son:

El SHOCK: Esta es una situación clínica donde la presión sanguínea está baja y los órganos no reciben el oxigeno necesario para poder cumplir con su función adecuadamente. Hay varios tipos de shock:
Shock hipovolémico: causado por una hemorragia, o una deshidratación muy grave.
Shock cardiogénico: cuando falla el corazón, no pudiendo bombear la sangre al resto del organismo adecuadamente.
Shock séptico: infección muy grave que causa lesión de distintos órganos.Si la situación de shock persiste a pesar de los tratamientos instituidos podría generarse un daño definitivo de distintos órganos, que puede llevar a la muerte.  

INSUFICIENCIA RENAL: los riñones eliminan agua y toxinas a través de la orina, y frecuentemente se ven comprometidos en los pacientes gravemente enfermos. Al no poder el organismo eliminar el agua extra, ésta se acumula produciendo hinchazón de la cara, manos y piernas, como así también en los distintos órganos: por ejemplo, en el pulmón, alterando su funcionamiento. También se acumulan toxinas y productos de desecho, frecuentemente comprometiendo el nivel de conciencia y alterando el normal funcionamiento de los distintos órganos.
La insuficiencia renal grave puede requerir diálisis para suplir la función de esos riñones que no pueden cumplir con sus funciones. Hay diferentes formas de diálisis que se utilizan en los niños. Pueden ser intermitentes o continuas.

1) Diálisis peritoneal: es un tipo de diálisis intermitente que utiliza la cavidad abdominal del paciente, y el peritoneo, que es la membrana que la recubre, para efectuar la purificación de la sangre. Una solución de diálisis, estéril, se introduce a través de un catéter colocado quirúrgicamente dentro de la cavidad abdominal, se mantiene unas horas, y luego se retira, lo que permite extraer el líquido acumulado y las toxinas retenidas.

2) Hemodiálisis: es un tipo de diálisis intermitente, que se utiliza durante 3 o 4 hs. por día, o según necesidad. La máquina de hemodiálisis utiliza un filtro especial, el cual “limpia” la sangre. Habitualmente, en los pacientes críticos, con diagnóstico de insuficiencia renal aguda, este procedimiento se efectúa a través de un catéter especial colocado en una vena.  

Una pregunta frecuente que se hacen los padres es si la función renal de su niño se recuperará. La respuesta es difícil; pero en la mayoría de los casos, si la función renal previa era normal, existen grandes posibilidades de que la función renal se restaure, sin evolucionar a una insuficiencia renal crónica.

HEMORRAGIAS: Los pacientes críticos pueden desarrollar lastimaduras en el estómago o en el duodeno, secundarias a estrés, que provoquen hemorragias. Estas pueden manifestarse como materia fecal negra, debido a que la sangre fue digerida, o como sangre roja, “fresca”, en el contenido de la sonda que va al estómago. En todos los pacientes que ingresan a la UTIP se indican medicación para proteger el estómago, y así prevenir estas lesiones, aunque ocasionalmente no alcanza, y aparecen igual. En los pacientes críticos es común la alteración en la coagulación, lo que predispone a sangrados y a la necesidad de transfusiones de sangre.  

INFECCIONES: son causas frecuentes de ingreso a las UTIPs, pero también pueden aparecer durante la internación. Esto se debe a que la enfermedad que llevó a un niño a la UTIP afecta la capacidad para luchar contra las infecciones; y, también, a la utilización de dispositivos como el tubo endotraqueal, para conexión al respirador, o a los catéteres  endovenosos (tubitos huecos de plástico), que se usan para administrar soluciones (“sueros”), medicación, y controles. Estos dispositivos son importantes para mantener las funciones vitales del paciente, pero aumentan el riesgo de contraer infecciones.
La infección más común en un paciente con respirador es la neumonía, pero también son comunes las infecciones relacionadas a catéteres, la infección urinaria asociada a la presencia de sonda vesical, y las infecciones de heridas.
¿Que significa la palabra sepsis? Es una Infección en la sangre producida por un
germen , o microorganismo, capaz de provocar una respuesta inflamatoria en todo el organismo. Los síntomas característicos son: fiebre, o bajas temperaturas; escalofríos, respiración rápida, latidos cardiacos rápidos.

¿Y sepsis severa? Ocurre cuando la sepsis produce que algún órgano no funcione bien; por ejemplo el riñón, produciendo menos cantidad de orina; o el cerebro, que provoca que el niño esté confundido o más dormido; o el corazón, no pudiendo mantener la presión sanguínea normal. La sepsis y la sepsis severa se tratan con antibióticos, líquidos endovenosos, y otros medicamentos.

¿Y shock séptico? Es una afección grave, secundaria a una infección abrumadora, que lleva a que se presente hipotensión arterial (presión arterial baja) persistente, y potencialmente mortal. El shock séptico puede afectar a cualquier parte del cuerpo, incluyendo el corazón, el cerebro, el hígado y los intestinos. El shock requiere que se agreguen medicamentos que actúan a nivel del corazón y los vasos sanguíneos para mejorar la presión arterial, y el uso de un respirador. Cuando dos o mas órganos no funcionan bien, el cuadro, al que nos hemos referido previamente, se llama “disfunción orgánica múltiple”. Esta situación clínica del paciente es gravísima.